Finaliza el verano, empieza el ejercicio: cómo no lesionarse al correr.

Tras el verano, muchas las personas que se dan cuenta de los kilos de más que han cogido durante las vacaciones. La playa y el buen tiempo son sinónimo de relajación y disfrute, algo que en ocasiones se hace extensible a nuestra alimentación. Sin embargo, podemos invertir esta situación con el ejercicio físico, como el ‘running’, una buena opción para estar en forma.

No obstante, es conveniente tener en cuenta una serie de pautas que se deben seguir si se quiere salir a correr de forma segura, con el objetivo de evitar posibles lesiones que repercutan en nuestro estado físico en el futuro.

Estos son los 6 consejos que te ahorrarán lesiones futuras:

1. Realiza un buen calentamiento

Con el objetivo de hacer que nuestros músculos entren en calor y prepararnos física y mentalmente para el ejercicio que vamos a realizar, es imprescindible realizar un calentamiento previo al comienzo de la carrera. Un buen calentamiento nos ocupará una media de 10/15 minutos, en los que comenzaremos con un suave trote que iremos aumentando progresivamente hasta alcanzar el ritmo de carrera deseado.

2. Haz estiramientos antes y después de correr

Otro de los aspectos clave que nos ayudarán a evitar una lesión es la realización de estiramientos previos a la carrera y posteriores a ésta. Tras realizar el calentamiento, es necesario estirar correctamente los músculos del tren inferior del cuerpo, centrándonos sobre todo en la zona trasera de la pierna, tanto en el muslo como en los gemelos.

De esta forma mejoraremos la elasticidad de esos músculos, tensándolos y preparándolos para la carrera, evitando así posibles tirones musculares. Una vez que se haya terminado la carrera, es necesario volver a estirar, ya que así reduciremos la tensión muscular producida durante el ejercicio.

3. No te excedas con tu entrenamiento

Un error que se suele cometer frecuentemente cuando se comienza a practicar ‘running’, es el de marcarse metas demasiado altas. Correr más kilómetros de los recomendados al inicio es la vía más rápida para lesionarnos. Lo mejor es marcarse metas realizables a corto plazo y no realizar un sobreesfuerzo desde el principio.

Un buen consejo a tener en cuenta en este aspecto es respetar la ‘regla del 10%’, que hace referencia a que no se debería aumentar ni la distancia ni la intensidad de nuestro entrenamiento más de un 10% con respecto a la semana anterior. De lo contrario, tendrás muchas probabilidades de lesionarte.

4. Presta atención a tu cuerpo

Este consejo parece obvio, pero existe mucha gente que no lo sigue. Cuando se va a realizar ejercicio físico, como salir a correr, es fundamental prestar atención a las señales que nos va mandando nuestro cuerpo. Si comienzas a sentir molestias o dolor, es indicativo de una lesión potencial, por lo que no se debe ignorar. Lo mejor es parar y descansar para seguir con el ejercicio otro día, ya que de lo contrario, puedes caer en una lesión.

5. La hidratación, básica

Cuando realizamos ejercicio físico, como practicar ‘running’, nuestro organismo suda, pierde agua y se reduce el nivel de sales minerales en el cuerpo. Es por ello que es fundamental que bebamos agua durante la carrera (beber unos 200 ml cada 30 minutos) y una vez hayamos finalizado el ejercicio. De esta forma, hidrataremos nuestro cuerpo y evitaremos posibles calambres producidos por la deshidratación o, en caso de altas temperaturas, un golpe de calor.

6. Equípate correctamente

La principal herramienta de trabajo de un ‘runner’ son sus zapatillas de correr. Es muy importante que se elija correctamente la mejor zapatilla que se adapte a nuestro entrenamiento, dependiendo qué modalidad practiquemos: ‘running’, ‘trail running’, etc… Lo más relevante es que nuestro calzado se acomode lo mejor posible a nuestro pie, que amortigüe bien el impacto de la pisada contra la superficie, para que así nuestras extremidades inferiores sufran menos.

En TCuida Melián tenemos el equipamiento adecuado para que no te lesiones en tus carreras, como los calcetines ARCh MAX, diseñados para estabilizar tu tobillo y evitar posibles lesiones del pie como la fascitis plantar, esguinces o periostitis tibial.

También disponemos de aprovisionamiento deportivo como las medias de compresión Compressport, que mejoran la circulación sanguínea a las extremidades inferiores, así como realizan una compresión progresiva en las piernas y pies de los deportistas, derivando en un mejor rendimiento en los entrenamientos gracias a la mejora muscular obtenida por la compresión.

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